Hoy os traemos otra reflexión… ¿realmente necesitamos tantas cosas cuando nace un bebé o cuando tenemos un niño? La respuesta es que no. No necesitamos ni la mitad de las cosas que tenemos. Bajo nuestra experiencia tener tantas cosas ha sido un problema porque no tenemos dónde meterlas. Si volviésemos atrás quizás reduciríamos un montón de cosas. Os explicamos de cuáles prescindiríamos:
Ropa
Tenemos cajas y cajas de ropa que alguna se ha puesto una vez o ninguna. Si volviéramos atrás compraríamos menos ropa y también le pediríamos a la gente que no regalara ropa o en el caso de que lo hicieran devolverla y gastar ese dinero para cuando sea más mayor. Cuando nació teníamos tanta ropa que no podía ponérsela toda. Hoy en día la tengo envasada al vacío.
Juguetes
Como podéis ver en los análisis o review que hacemos tenemos montones y montones de juguetes. Algunos los usa mucho, otros los mira dos veces y los deja de lado porque tiene otros que le interesan más. A día de hoy lo mismo que con la ropa, no compraríamos tantos o no aceptaríamos tanto y en el caso de que lo regalen y venga con ticket lo cambiaríamos por otra cosa.
Capazo
Esto es algo que hablábamos el otro día. Usamos el capazo poco o nada. No por nada, era maravilloso nuestro Jané. Pero… el niño levantaba la cabeza y se agobiaba al ir ahí. A día de hoy igual compraríamos una buena silla de paseo ligera desde el nacimiento (como la que compramos más tarde).
Conclusiones
Nunca me cansaré de decir que antes de hacer un regalo tenemos que pensar si realmente esa persona lo necesita. Lo mejor es preguntar y si no… ticket regalo. A las personas que nos toca aceptar esos regalos tenemos que pensar si realmente lo necesitamos porque nos podemos encontrar con montones de cosas que no necesitamos.