El otro día alguien me dijo «cuantas menos cosas haga el juguete, más cosas hace el niño». No me había parado a pensar esto, pero totalmente cierto. Nosotros mismos lo hemos comprobado con nuestro peque. Tiene un montón de juguetes interactivos (os los hemos ido enseñando por el blog) y no les hace mucho caso. Sin embargo, a los juguetes Montessori les suele prestar mucha, pero que mucha antención.
He perdido la cuenta de la cantidad de horas que se ha pasado jugando con los dos juguetes que podéis ver en la imagen de cabecera. Sobre todo con el de la derecha (esa especie de platillo volante).
Por eso, hemos decidido hablaros hoy de ellos.
Platillo volante
Es de la marca Joozmui. Algunos también le llaman «ovni». Se trata de un juguete que tiene unas gomas de las que puede tirar, un botón que puede desplazar, diferentes texturas, etc. Por lo que le ayudará a trabajar la causa-efecto, la motricidad fina y, en general, el desarrollo sensorial.
Si no sabes qué regalarle a un bebé de alrededor de un año o no sabes qué comprarle a tu bebé, este puede ser un gran juguete.
Cubo sensorial
Lo que podéis ver a la izquierda de la foto es un cubo sensorial. Es un cubo con cuerdas elásticas y diferentes bloques grandes que tienen como objetivo que el peque los saque a través de los agujeros. Nosotros, además de los bloques que incluye, le hemos metido en la caja sensorial muchas cosas para que las aprenda a sacar.
Como el anterior, le ayuda a desarrollar muchas habilidades: lógica y resolución de problemas, sentido del tacto, exploración, etc.
En resumen, los juguetes Montessori son una gran opción. Por lo general solemos optar por juguetes ruidosos y luminosos y no nos damos cuenta de que los peques también lo pasan en grande y aprenden con este tipo de juguetes.
¡Al nuestro le encantan! 🙂